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Luego del quimérico Sola Scriptura, disco aclamado por la critica y el público, elegido por la mayoría de los medios periodísticos como el mejor trabajo sinfónico del 2007, incluso aquí en Planeta Rock, Neal Morse aprovechó el buen momento y editó recientemente Live, un álbum doble grabado en Berlin en julio de 2006 a través del sello Radiant Records. Como siempre el sonido del en vivo es estupendo, con ejecuciones que por momentos superan a las originales de estudio, a pesar de no contar en ésta oportunidad con sus músicos de cabecera Randy George, y Mike Portnoy. Tal vez el hecho de no ser solo un power trio como en sus últimas placas hace que las piezas suenen distinto a las ya conocidas. La modalidad usada por Morse en su gira europea es la misma que últimamente se viene utilizando en varias partes del mundo. Sin ir más lejos, aquí en la Argentina en el último año, muchos han optado por tocar con músicos locales. El caso de Jeff Scott Soto es un claro ejemplo, aunque el resultado final no siempre es óptimo. Por suerte los calificados ejecutantes alemanes que rodearon al norteamericano ofrecieron una noche fenomenal.
El primer CD recrea íntegramente al disco ? de 2005, y el segundo, a su predecesor One, con una duración de más de dos horas en total, y un medley final a modo de bonus track que nos regala momentos de antaño como We All Need Some Light de Transatlantic, y Wind at my Back de los Spock’s Beard. Aquí por supuesto se viven los momentos mas esperados por el público, donde ni bien se comienzan a ejecutar los primeros acordes, el público asiente con sus cabezas el reconocimiento al tema. Cierto es que Neal Morse está pasando una etapa increíble en su carrera solista, pero no me extrañaría que en un futuro no muy lejano Spock’s Beard vuelva a tener entre sus filas a su mentor. Las presiones discográficas y del público muchas veces son inexpugnables.
Para muchos el reflotar un directo de hace casi dos años es simplemente el cumplimento contractual de acuerdos imposibles de interrumpir. Para nosotros, los amantes del buen rock progresivo, es una excusa más para deleitarnos con uno de los mejores que ha dado el movimiento.
Alexis L. Berman
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